Ahorro y Eficiencia Energética, Economy, Personal, Social, Web 2.0

Luz y y conciencia

Ahorremos sabiendo. Si bien la implementación sistemática de las lámparas de bajo consumo es ya una realidad, poco se ha hablado de la forma correcta de usarlas.

Ideales en el comedor y en ambientes donde las luces permanecerán encendidas por más de una hora (Roger Berta).

Ideales en el comedor y en ambientes donde las luces permanecerán encendidas por más de una hora (Roger Berta).

Como las lámparas fluorescentes compactas necesitan unos minutos para llegar a su máxima intensidad, deben ser dispuestas con racionalidad. Su continuo encendido y apagado reduce su vida útil drásticamente, por lo que hasta sus mismos fabricantes recomiendan utilizarlas con discreción.
En general, se aconseja su uso en ambientes donde las luces permanecerán encendidas por más de una hora. Los sectores ideales son la cocina, zonas de estudio o trabajo, comedores, etcétera. Y especialmente indicadas para espacios exteriores, bajo este mismo concepto.

En ambientes como baños o áreas de paso, donde las luces permanecen poco tiempo encendidas, son convenientes las halógenas, cuya duración aproximada es de 2.000 horas.

En los envoltorios de las lámparas se precisa su duración en horas, según un número determinado de encendidos. Por lo general, se indican rangos de vida útil entre las 5.000 y las 12.000 horas, según modelos, fecha de fabricación y fabricante.

Esto ha llevado a determinar estándares de eficiencia energética, como también mecanismos de certificación, para ayudar a los consumidores en la elección y en la diferenciación de los modelos presentes en el mercado.

¿Cómo funcionan? Las lámparas de bajo consumo o fluorescentes compactas son esencialmente unos tubos fluorescentes más sofisticados y manuables. Se trata de tubos t4 o t5 –doblados en dos, cuatro y hasta incluso seis “dedos”– o espiralados, para reducir su tamaño.

En estas lámparas, la luz se produce por una descarga eléctrica en contacto con un gas o vapor, creando el proceso de ionización del gas. Los iones desprendidos del gas inerte chocan con los átomos de mercurio contenido también dentro del tubo, provocando que los electrones del mercurio empiecen a emitir fotones no visibles, de luz ultravioleta. Estos fotones a su vez chocan contra las paredes del tubo recubierto de sustancias fluorescentes, que emiten fotones de luz blanca visibles al ojo humano. La composición de la capa de fósforos que dan el característico color blanco de las lámparas de bajo consumo determina también el color de la luz, desde la más cálida amarillenta hasta la más fría azulada.

Sus componentes. La lámpara de bajo consumo se compone por un tubo cuya longitud varía según su potencia en watts. En la base se encuentra un receptáculo de plástico blanco, que contiene un balasto electrónico que se ocupa de proporcionar el voltaje o la tensión necesaria para encender el tubo de la lámpara y regular posteriormente la intensidad de corriente después del encendido. Unido a la base se encuentra el casquillo: generalmente el normal E-27 o rosca Edison para utilizarla en los artefactos actuales. Otros casquillos son: el E-14, de menor tamaño, y el E-40, más grande y generalmente para usos industriales.

En la próxima edición desarrollaremos los diferentes tipos de lámparas de bajo  consumo y sus aplicaciones.

 

Anuncios
Estándar

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s